Protege a tu perro de la leishmania

Leishmania, una de las palabras más temidas por los amigos de los perros. ¿Evitable? Sí, pero hay que tomar precauciones y no relajarlas nunca.

seresto y Scalibor
Protección para la leismania

Todos los que tenemos perrete conocemos esta enfermedad, o de oídas o porque la hemos visto en nuestros mascotas. Es por ello que la mayoría de nosotros tenemos claro que hay que protegerles del mosquito que la transmite. La leishmania es una enfermedad que genera un parásito (la leishmania) que transmite un tipo de mosquito. Esta enfermedad se puede tratar si es detectada a tiempo, pero, en caso contrario, llega a ser mortal. El perrete infectado no puede transmitir la enfermedad a otros animales ni a las personas.

Hay lugares con mayor tasa de leishmania, debido al clima y a que las condiciones son más afines a la supervivencia del mosquito que lo transmite.

Antes se trataba de un parásito que aparecía con la primavera, pero, cada vez más, con los cambios en el clima, se registran casos a lo largo de todo el año.

Está claro que la época alta para el parásito es la primavera y el verano, por lo que es entonces cuando de manera innegociable debemos proteger a nuestros perros. Sin embargo, si vivimos en zonas de mayor riesgo o si nuestros perros salen al campo de forma habitual o pasan tiempo fuera de casa, mi consejo es protegerles todo el año.

¿Cómo evito la leishmania?

El método más sencillo es un collar antiparasitario. Ojo, que no todos protegen del mosquito. Por lo tanto, es importante leer bien el prospecto para confirmar que estamos blindando a nuestro perro de lo que queremos. El collar más conocido es el Scalibor. En mi caso, es el que uso desde hace años… y tengo cuatro perros, vivo en zona de riesgo y salen constantemente. Hay perros a los que este collar les da reacción, por lo que hay opciones para este problema, sería el caso del Seresto.

También se puede usar una combinación de collar (de otros tipos, ya que los anteriormente presentados no necesitan apoyo), pipeta y otros productos. Es más complicado, pero puede ser efectivo si somos constantes.

La tercera opción es la vacuna. Aquí hay diferentes opiniones. Algunos veterinarios la recomiendan y otros prefieren esperar a que se pruebe más antes de ponérsela a sus «clientes».  Bajo mi opinión, aún es un poco cara…